La Comunidad de Madrid ha emitido una serie de recomendaciones de cara a las celebraciones de Halloween, una festividad que cada año gana más presencia en las calles y en los espacios privados. Ante la popularidad de la noche del 31 de octubre, el Cuerpo de Bomberos regional ha detallado un conjunto de consejos orientados a prevenir cualquier tipo de incidente, con especial atención a los riesgos de incendio tanto en viviendas como en locales de ocio.
El uso de elementos decorativos y ambientales propios de esta festividad, como velas, telas, máscaras y disfraces, introduce factores de riesgo que conviene controlar. Por ello, las autoridades insisten en la importancia de adoptar hábitos seguros sin renunciar al disfrute de la celebración.
Precauciones con velas y elementos de llama viva
Una de las principales recomendaciones pasa por evitar los elementos de llama viva. En su lugar, se aconseja utilizar luces LED, velas a pilas o barras luminosas, alternativas que permiten mantener la ambientación característica de Halloween sin generar un riesgo real de combustión.
En caso de optar por las tradicionales velas, estas deben colocarse siempre sobre un soporte estable y resistente al fuego. Además, han de situarse al menos a un metro de distancia de cualquier objeto combustible y fuera del alcance de niños y mascotas, dos colectivos especialmente vulnerables ante un descuido.
Las velas tampoco deben permanecer encendidas y sin vigilancia. Es fundamental apagarlas siempre antes de salir de la habitación o al irse a dormir, una medida sencilla que reduce de forma notable las posibilidades de que se origine un fuego descontrolado durante la noche.
Junto a ello, se recomienda no sobrecargar los enchufes ni las regletas. La acumulación de aparatos conectados a una misma toma puede provocar sobrecalentamientos y derivar en un incendio, un riesgo que se incrementa en fechas en las que se multiplican los elementos eléctricos decorativos.
Pirotecnia y decoración: materiales ignífugos
Las autoridades también desaconsejan el uso de bengalas u otros artefactos pirotécnicos, como cohetes o petardos. Estos productos, habituales en algunas celebraciones, entrañan un peligro añadido por su carácter inflamable y su difícil control.
En cuanto a la decoración, es preferible optar por materiales ignífugos y descartar las telarañas de fibras de algodón o las flores secas, elementos muy comunes en esta festividad pero altamente combustibles. Además, estos adornos deben mantenerse alejados de cualquier fuente de calor y nunca deben tapar los detectores de humo ni los rociadores automáticos, ya que su correcto funcionamiento resulta esencial para detectar y frenar un incendio a tiempo.
Disfraces y máscaras: revisar el etiquetado
Respecto a los disfraces, se recomienda evitar el uso de máscaras y otros complementos similares debido a su alto grado de inflamabilidad. Si se opta por llevarlos, conviene revisar que cuenten con el etiquetado CE, que certifica el cumplimiento de los requisitos esenciales de seguridad y salud.
Asimismo, es aconsejable apostar por prendas confeccionadas con materiales como la lana o telas tratadas químicamente con retardantes, que ofrecen una mayor resistencia a las llamas y reducen el riesgo en caso de contacto con una fuente de calor.
En el supuesto de que el fuego alcance la ropa, correr resulta contraproducente, ya que puede avivar las llamas. En estos casos, la pauta de actuación pasa por tirarse al suelo, cubrirse la cara con las manos, girar el cuerpo lentamente sobre el suelo y cubrirlo con una manta o algún objeto similar.
Guía de buenas prácticas en locales de ocio
La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) dispone de una guía de buenas prácticas elaborada siguiendo los consejos de los departamentos de prevención de los bomberos del Cuerpo regional. Este documento recoge indicaciones específicas para los establecimientos que acogen celebraciones durante estas fechas.
Entre otras medidas, se establece que los locales de ocio deben mantener las salidas bien localizadas, operativas y sin obstáculos que impidan una rápida evacuación. La decoración, por su parte, no puede ocultar la señalización de emergencia, y los extintores han de permanecer en lugares fácilmente accesibles.
La guía también insiste en la instalación de detectores de humo en estos espacios, al tratarse de aparatos de bajo coste que avisan mediante una alarma sonora en caso de incendio. Se trata de un elemento sencillo que puede marcar la diferencia en los primeros momentos de una emergencia.
Por último, ante cualquier situación de riesgo, las autoridades recuerdan que siempre se debe llamar al teléfono de emergencias 112. La prevención y la reacción rápida ante los primeros indicios de fuego resultan claves para minimizar las consecuencias de cualquier incidente durante una de las noches más concurridas del calendario festivo.
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