Los sindicatos mayoritarios en Renfe y Adif —CCOO, UGT y el sindicato de maquinistas Semaf— han anunciado la desconvocatoria de la huelga ferroviaria prevista para los días 10 y 11 de febrero, tras alcanzar un principio de acuerdo con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. La decisión llega después de una cuarta reunión negociadora celebrada este lunes y pone fin, al menos de momento, a un conflicto laboral motivado por las deficiencias de seguridad del sistema ferroviario, agravadas tras los recientes accidentes registrados en Adamuz.
Según han confirmado fuentes sindicales presentes en la negociación, “hemos llegado a un acuerdo, aunque todavía falta firmarlo”, en referencia al acta que recoge los compromisos asumidos por la Administración y las empresas públicas ferroviarias. No obstante, el contenido del documento ha sido suficiente para que las organizaciones sindicales anunciaran la desconvocatoria formal de los paros, que ya habían comenzado a afectar al servicio desde este lunes.
El acuerdo, fechado el 9 de febrero de 2026, recoge un amplio paquete de medidas que configuran un “plan de choque inmediato” destinado a reforzar la seguridad operacional, mejorar la organización del sistema ferroviario y atender reivindicaciones laborales históricas del sector. Entre los compromisos más relevantes figura la modificación urgente del Real Decreto 929/2020 para clarificar los tiempos de conducción de los maquinistas, de forma que solo se consideren pausas reales aquellas de al menos 45 minutos, computándose el resto como tiempo continuado de conducción.
Además, el Ministerio se compromete a impulsar cambios normativos para fomentar la denominada “cultura justa” en el sector ferroviario, mejorar la coordinación de los sistemas de notificación de riesgos y garantizar que las alertas emitidas por los trabajadores lleguen tanto a las empresas como a los gestores de infraestructuras, con seguimiento y respuesta obligatoria.
Un elemento central del acuerdo es el refuerzo de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), que verá incrementada su plantilla con 50 nuevas plazas, la creación de dos subdirecciones generales y una mejora de las condiciones retributivas para atraer y retener talento técnico. Este refuerzo permitirá intensificar las labores de supervisión, auditoría y coordinación, así como abrir nuevos cauces de interlocución entre sindicatos, inspección de trabajo y autoridades ferroviarias.
En el ámbito de Adif y Adif Alta Velocidad, el acta contempla un aumento significativo del gasto en mantenimiento de infraestructuras, con una inversión que crecerá progresivamente hasta 2029, así como la ampliación de plantillas mediante una tasa de reposición reforzada y la creación de hasta 2.400 plazas adicionales entre 2026 y 2030. También se prevé la renovación del parque móvil de mantenimiento, con la incorporación de hasta 300 vehículos.
Por su parte, el Grupo Renfe se compromete a realizar 1.200 contrataciones adicionales en distintos colectivos, reforzar la presencia de personal a bordo de los trenes y avanzar en la internalización del mantenimiento de material rodante, reduciendo la dependencia de contratos externalizados. El acuerdo incluye asimismo campañas específicas para mejorar la fiabilidad de los sistemas de climatización de los trenes, una de las quejas recurrentes de los usuarios.
El documento establece una comisión de seguimiento que se reunirá en el plazo de un mes y el compromiso de mantener la paz laboral mientras se cumplan los acuerdos alcanzados. De este modo, sindicatos y Ministerio buscan cerrar una etapa de conflictividad que había generado un notable impacto en los usuarios y devolver estabilidad a un sistema ferroviario que arrastra semanas de incidencias y retrasos.
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